Carta del rector

 


Bogotá, 19 de julio de 2018

Apreciada comunidad unicentralista:

Educar para vivir, trabajar y construir ciudadanía en las sociedades contemporáneas constituye un desafío enorme. La velocidad con la que marcha el mundo actual y los factores que se han originado a partir de este movimiento ininterrumpido determinan la forma en que se aprende y se enseña, y los conocimientos que el estudiantado necesita. Por ello, es fundamental que el aprendizaje tenga pertinencia y conecte con la realidad circundante y las problemáticas propias del nuevo siglo.

En este marco de acción, las competencias que instituciones de educación superior como la nuestra ofrecen a los jóvenes deben cimentarse en saberes sólidos e integrados, que fortalezcan el pensamiento, la participación y la acción académica, cognitiva y humana. Es esencial que, con estas, los estudiantes puedan abordar y enfrentar los retos inesperados del futuro.

Pero la responsabilidad de la educación no debe recaer exclusivamente en los centros de formación. Tiene que ser una tarea que debe asumir toda la comunidad académica. Los estudiantes, como principales beneficiarios de los procesos pedagógicos, deben hacerse conscientes de que el aprendizaje es un proceso continuo. Como tal, demanda compromisos, esfuerzos permanentes, y, sobre todo, el cultivo del trabajo independiente, que les permitirá desempeñarse con profesionalismo una vez se gradúen. Por su parte, son los docentes quienes, con su liderazgo, permean y dinamizan muchas de las acciones de los miembros de la comunidad, jalonan el desarrollo académico y apoyan el desarrollo de la autonomía del estudiante. De igual manera, el personal administrativo tiene la misión de apoyar las funciones propiamente académicas, mediante la prestación de servicios que contribuyen a la consecución de los fines sustantivos de la Universidad.

La reflexión anterior no es gratuita. Luego del periodo intersemestral, en el que espero que hayan podido retomar fuerzas para seguir trabajando en sus respectivas labores, nos preparamos para comenzar el segundo semestre académico del año y para recibir a muchos jóvenes que ingresan a la vida universitaria por primera vez. Damos apertura, entonces, a una nueva oportunidad para crecer como individuos y como comunidad, para dar alcance a los objetivos que nos hemos propuesto, siempre orientados hacia una formación centrada no solo en los aprendizajes académicos, sino también en la tarea de afianzar la vivencia y la transmisión de valores y principios humanos y éticos. Este derrotero nos compromete a cumplir una tarea fundamental: descubrir a través de la práctica diaria la importancia de trabajar en equipo y de construir la Universidad por medio de nuestros aportes continuos. En la participación y en el encuentro está la riqueza del aprendizaje.

Bienvenida a los nuevos estudiantes unicentralistas

En esta carta quiero dirigirme especialmente a los estudiantes nuevos, y darles una afectuosa bienvenida a la Universidad Central. Esta, de ahora en adelante, se convertirá en su segundo hogar. Cuando tomaron la decisión de ingresar en nuestra Institución de puertas abiertas depositaron no solamente un voto de confianza en nosotros, sino su futuro mismo, su construcción humana y profesional. Nuestro compromiso como institución y como comunidad académica preocupada por la calidad y la excelencia es, en esta medida, gigantesco. Esperamos que, durante su paso por la Institución, y a lo largo de su preparación profesional, descollen por su alto nivel académico y por su desempeño sobresaliente en las competencias disciplinares, investigativas, bilingües y humanas. Esto permitirá que, cuando se enfrenten al mundo laboral, ya sea en escenarios locales, regionales y mundiales, sean reconocidos por su competitividad, su dominio profesional, y su actitud para trabajar de manera colaborativa y con responsabilidad social, ética, estética y ecológica.

Confío en que estén tan deseosos como nosotros de que este nuevo ciclo de sus vidas comience y de que trabajemos juntos, como comunidad y como familia, para dar alcance a todos los propósitos y aspiraciones que definen nuestro Proyecto Educativo Institucional. Para todos nosotros, estudiantes, egresados, docentes, funcionarios y directivos, este es un momento crucial. Luego de cinco años de un arduo trabajo colectivo, nos encontramos en una de las etapas finales del proceso de acreditación institucional, mediante el cual buscamos certificar que cumplimos con niveles de calidad superiores a los exigidos para el funcionamiento de las instituciones y de sus programas académicos. En este momento, esperamos el veredicto del Consejo Nacional de Acreditación, instancia que nos comunicará si somos merecedores de este reconocimiento.

De igual modo, la planeación y el levantamiento de la primera fase del Proyecto Campus representa un logro significativo. Todos los predios ubicados en el centro de Bogotá, que son propiedad de la Institución, están siendo intervenidos para lograr que se articulen mejor entre sí y con el centro histórico de la ciudad. Como ustedes mismos podrán apreciarlo, se está adelantando la construcción de la primera etapa de este proyecto, que comprende el levantamiento de dos torres de 12 pisos y de un espacio denominado “campus vertical”, que, además de disponer de aulas de clase, oficinas académicas y administrativas, y lugares de esparcimiento, contará con espacios para actividades culturales.

Tengan presente que la Universidad no constituye solamente un espacio de formación académico, sino toda una experiencia de vida. Quiero recordarles que, en apoyo a los logros académicos e investigativos de los estudiantes, nuestra casa de estudios se ha trazado como objetivo promover el desarrollo de sus potencialidades con programas que apunten al mejoramiento de su calidad de vida, motiven su responsabilidad social y fomenten solidaridad, tolerancia, participación, además de otros valores que reafirmen su sentido de pertenencia e identidad institucional, ciudadana y nacional. Contamos, para ello, con un Departamento de Bienestar Institucional que oferta programas y talleres de integración académica y cultural, de deportes y recreación, y de salud y calidad de vida, en los que los invito a participar desde este momento.

De igual manera, les extiendo una invitación con el ánimo de que conozcan y aprovechen al máximo su permanencia en la Universidad. Por esto, los convoco para que consulten todos los medios de comunicación institucionales y se mantengan informados sobre los proyectos y ofertas formativas y culturales que nuestra Institución tiene abiertos para toda la comunidad. Destaco nuestro Proyecto Institucional de Ajedrez, los conciertos permanentes del Departamento de Estudios Musicales, los ciclos temáticos del Cineclub, las puestas en escena realizadas en nuestros tres teatros, Bogotá, Faenza-Teatro de la Paz y México, recuperados y restaurados por la Universidad para contribuir a la protección del centro histórico de la ciudad, y el sinfín de iniciativas y eventos institucionales que se desarrollan de forma ininterrumpida en esta, su alma mater.

Sean, pues, bienvenidas y bienvenidos a esta Universidad, su nueva casa.

Un saludo afectuoso,


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