Carta del rector

 


Bogotá, 12 de junio de 2018

Apreciada comunidad unicentralista:

Desde su fundación en 1966, la Universidad Central ha definido y estructurado su tarea educativa a partir del ejercicio pleno de su autonomía. Cuando una institución se reconoce como autónoma, es claro que es el resultado de una construcción colectiva e histórica que se autorregula y se reinventa con el pasar del tiempo y, por ende, organiza libre y responsablemente sus dinámicas académicas y administrativas en favor del mejoramiento continuo.

Ante los vertiginosos cambios económicos, sociopolíticos, culturales, y las nuevas formas de producción del conocimiento, queremos repensar algunos de los planes, estrategias y acciones que tenemos. Buscamos hacer esto con la idea de actualizar las dinámicas institucionales de conformidad con las exigencias del contexto educativo y social actual, y de reconocer nuestras fortalezas para potenciarlas en favor de la excelencia, en la dirección señalada por nuestro PEI.

Por este motivo, debemos abrir escenarios de discusión académica para revisar y precisar aquellos elementos de los procesos y de la estructura organizacional de la Universidad que deben adecuarse en beneficio de la comunidad. Adicionalmente, vamos a adelantar, a lo largo de este año y del próximo, el diseño colectivo de una Reforma Académica que posibilite la materialización de los desafíos institucionales.

La Reforma es una construcción colectiva

Una reforma de esta envergadura nos impone el compromiso de reflexionar con detenimiento en torno a nuestras acciones a fin de transformarnos y, por ende, de realizar intervenciones directas e indirectas, externas e internas, centralizadas o descentralizadas, sobre los discursos y prácticas que desarrollamos actualmente.

Toda esta dinámica, basada en acciones permanentes de autoevaluación, autorregulación y mejoramiento continuo, conduce a modificaciones parciales que, por lo general, no concluyen necesariamente en una transformación total del orden institucional establecido, pero, por su complejidad, tienen implicaciones de fondo en el ámbito académico, pedagógico y administrativo. Por este motivo, es importante tener presente que la Reforma que queremos construir generará, debido a su naturaleza transversal, una cultura académica renovada que esperamos se convierta no solo en el fundamento de prácticas pedagógicas innovadoras y de líneas de acción institucionales nunca antes implementadas, sino en una nueva forma de aproximarnos al saber, a la cultura y a las vicisitudes de la sociedad misma. En esta medida, es un proceso que nos afectará a todos, y que, en consecuencia, debe construirse con una amplia participación colectiva.

“La Universidad Central se piensa”

El 23 de abril, se llevó a cabo un evento académico para iniciar el proceso de Reforma que esperamos adelantar, y para exponer los objetivos y perspectivas que debemos considerar en el camino a la transformación académica.

Este encuentro contó con la asistencia de cuatro expertos, Mario Díaz Villa de la Universidad del Valle, Carlos Augusto Hernández de la Universidad Nacional de Colombia, Gloria Alvarado, asesora y consultora de varias universidades del país, y Óscar Herrera Sandoval, vicerrector académico de nuestra Institución. Ellos presentaron ponencias y participaron en un conversatorio en torno a las implicaciones y prácticas relacionadas con la Reforma. Por medio de esta jornada participativa se socializó a la comunidad unicentralista el ejercicio que desarrollaremos y se identificaron algunos de los referentes con los que daremos inicio a este trabajo conjunto.

Los ejes principales de la Reforma

El diseño de la Reforma comprende una serie de discusiones académicas en torno a cinco ejes orientadores, en los cuales se desarrollarán fases de caracterización del estado general de la Universidad y de sus necesidades, discusiones teóricas para orientar el trabajo por realizar, y procesos de concepción y organización de las acciones que se abordarán en el marco de la misma. Los cinco ejes son:

Eje 1: Virtualidad y el papel de las tecnologías como estrategia de apoyo a la formación. Analizará la importancia de las nuevas tecnologías en el campo educativo y el lugar que asignaremos a programas de educación virtual en la nueva oferta académica de la Universidad, como apoyo a la formación presencial.

Eje 2: El papel de la investigación y el sentido de avanzar hacia una Universidad de Docencia con Investigación. Estudiará la manera de fortalecer la formación para la investigación, la investigación formativa, y la investigación propiamente dicha en los programas académicos actuales; esto permitirá generar conocimiento que pueda aportar a la solución de los problemas del entorno.

Eje 3: Interacción social y la regionalización: sentido y posibilidades. En la medida en que la interacción social es una de las funciones misionales de la Universidad, y juega un papel primordial en el desarrollo del PEI, queremos definir el alcance de esta con el fin de conocer en profundidad las realidades locales y regionales, y generar ejercicios reales que transformen los contextos sociales y culturales con los cuales interactuamos.

Eje 4: La formación humanística y ética dentro de la formación universitaria. Dado que la educación humanística tiene una importancia fundamental en la formación integral, en la medida en que flexibiliza el espíritu, da cuenta de los problemas esenciales del ser humano, y fomenta el pensamiento crítico en los estudiantes, se debatirá en torno a la forma en que nuestra Institución asumirá la enseñanza de las humanidades y de la ética.

Eje transversal 5: Reforma Académica. El espacio de reforma será el eje central de todo el trabajo y se desarrollará de forma permanente, ya que permitirá articular las discusiones de los cuatro ejes anteriores, incluyendo aspectos pedagógicos y curriculares de los planes de estudio, y apuestas varias de la Universidad como internacionalización, flexibilidad, formación integral, entre otras.

Dada la magnitud de la reestructuración que la Universidad planea desarrollar, y las implicaciones que tendrá en diversos frentes de acción, es indispensable concertar diálogos en la comunidad académica con respecto a sus condiciones actuales y a aquellos elementos que deben ser reevaluados con miras a dar alcance a las proyecciones que se han trazado para el futuro.

Por ello, los invito a que, desde nuestro rol de estudiantes, egresados, docentes, funcionarios administrativos y directivos, nos hagamos partícipes de todo el proceso de Reforma que se adelantará en los próximos meses. Construyamos con nuestros esfuerzos conjuntos una mejor Universidad para el mañana.  

Un saludo afectuoso,